Guía de Uso: Empezá tu Rutina de Belleza.
Queremos regalarte una guía para que puedas estar más segura antes de comprar.
1. Antes de empezar: Piel limpia y seca.
Para que el dispositivo corte bien y no se tranque, tu rostro tiene que estar preparado:
- Limpieza total: Lavate la cara y asegurate de quitar todo el resto de maquillaje o sudor.
- Piel seca (Importante): Este aparato solo funciona sobre piel seca. Si tenés cremas, aceites o la piel húmeda, las cuchillas no van a cortar bien y se van a ensuciar rápido.
- Carga inicial: Como es recargable, conectalo por USB antes de usarlo por primera vez. Una carga completa te rinde para varias sesiones de retoque.
2. Cómo usarlo: El secreto es el movimiento.
No es una rasuradora común; tenés que dejar que el cabezal trabaje por vos.
- Movimientos circulares: Apoyá el cabezal de forma plana sobre tu piel y hacé círculos pequeños y constantes. No lo deslices en línea recta como una afeitadora.
- Sin presionar: No hace falta que aprietes contra tu cara. Si presionás mucho, podés irritar la piel y el motor va a sonar más lento. Deslizalo suavemente.
- Luz LED: El dispositivo tiene una luz que se prende sola. Usala para encontrar esos pelitos finitos que a veces no se ven con la luz del baño.
3. Zonas y qué esperar (Con mucha honestidad)
- Zonas ideales: Es perfecto para las cejas, el bozo (bigote), el mentón y los pelitos finos de las mejillas.
- ¿Duele?: No, no se siente absolutamente nada. Ni tirones ni pinchazos. Si sentís algo, es porque estás presionando muy fuerte.
- ¿El vello sale más grueso?: No. Eso es un mito. El vello vuelve a salir con su textura original. Como es un corte al ras, vas a notar que vuelve a asomar en unos días, dependiendo de qué tan rápido te crezca.
4. Limpieza: Para que te dure siempre.
Si no lo limpiás, los pelitos que quedan adentro van a hacer que deje de cortar.
- Desarmado fácil: Con el aparato apagado, girá el cabezal hacia la izquierda y sacalo.
- Limpieza rápida: Usá el cepillito que viene en la caja para sacar todos los restos de vello de adentro. Hacelo después de cada uso para mantener la higiene.
- Cuidado: El cabezal se puede lavar con agua, pero aseguralo de que esté bien seco antes de volver a ponerlo. El cuerpo del aparato (donde está el motor) nunca debe mojarse.